Un modelo de cruz de farmacia para cada necesidad.
Las cruces de farmacia son un elemento clave del negocio farmacéutico. Gracias a ellas los peatones pueden localizar fácilmente la farmacia y recordar su ubicación, lo que contribuye a la fidelización de clientes que busca todo farmacéutico. La enorme variedad de modelos hace que haya uno para cada necesidad.
Una correcta señalización de la farmacia es fundamental para el buen funcionamiento de la misma. Las cruces de farmacia actúan como recordatorio de compra de productos a los clientes habituales y hacen visible el negocio a potenciales clientes, que en muchas ocasiones recorren las calles buscando el distintivo que señala que justo en ese punto está abierta una farmacia.
Hace unos años, las luces de neón eran la técnica más avanzada en cruces de farmacia. Hoy en día, esa tecnología está siendo sustituida por los leds que, partiendo de un precio similar, ofrecen mayores prestaciones. De los leds hay que destacar, en primer lugar, su gran visibilidad, incluso a plena luz de sol. Conformadas por componentes electrónicos de gran calidad, las cruces de leds se caracterizan por su durabilidad y sus grandes prestaciones, ya que admiten la incorporación de determinados elementos que harán la cruz más completa, a gusto del farmacéutico.
Hay múltiples modelos de cruces de farmacia. Los modelos más básicos están indicados para quienes desean una cruz efectiva, sin grandes alardes técnicos pero con los suficientes efectos luminosos para ser visible a gran distancia. Son cruces con una estructura que le confiere una vida útil extremadamente larga, y que poseen una gran resistencia al viento y a la penetración de líquidos.
El tamaño y el número de leds irán acordes a las características de la fachada y al espacio disponible en la misma. El color más habitual es el verde o el rojo, o las combinaciones verde/rojo, rojo/verde, verde/azul o azul/verde, aunque siempre se pueden solicitar en colores especiales, como el ámbar blanco.
Opcionalmente, también pueden estar equipadas con mando a distancia y sensores lumínicos, que permiten a los leds brillar a más o menos intensidad en función de la luz ambiental, alcanzando por tanto las cotas máximas de visión tanto a plena luz de día como de noche, al tiempo que se evita la contaminación lumínica y las posibles molestias a peatones, vehículos o vecinos. De esta manera se consigue optimizar su consumo energético, lo que contribuye a la sostenibilidad del planeta.
Para quienes quieran una cruz algo más sofisticada existen otras muchas otras posibilidades. Algunas pasan por la incorporación de textos programables en un display situado en el centro de la cruz, lo que permite dar información extra al peatón. Lo más habitual es ofrecer al cliente la fecha, la hora o la temperatura, adornadas con los gráficos y efectos más espectaculares.
Esta información extra es muy apreciada por los transeúntes, que siempre buscarán la farmacia como punto de referencia, lo que inconscientemente actúa como un recordatorio de los productos que necesitan adquirir, además de ofrecer una información añadida y de carácter gratuito que siempre es bien recibida.
Por último, existen otras cruces más sofisticadas, pero siempre con el denominador común de encontrarse bajo las normativas municipales. El texto luminoso que ofrecen estas cruces se puede programar fácilmente a través del PC, y en él se puede incluir información con distintas posibilidades tipográficas, para adaptar perfectamente el servicio al gusto del propietario de la farmacia. Los farmacéuticos suelen utilizar este display para ofrecer información relacionada directamente con su farmacia, como el horario de atención al público o las ofertas destacadas en cada temporada.
En estas cruces se permite gestionar fiestas locales, autonómicas y estatales durante 12 meses, con el fin de ofrecer mensajes específicos en tales fechas, al igual que ocurre con el periodo de Navidad y el periodo de vacaciones estivales. Otra opción es seleccionar las fechas de guardia durante un año, lo que permite programar los textos necesarios para que se anuncien durante este periodo sin necesidad de que el farmacéutico tenga que estar pendiente de cambiar el mensaje. Por último, se pueden programar textos en función de la franja horaria y del día de semana.
Por otro lado, todas las cruces suelen tener una fuente de alimentación sobredimensionada que contribuye a aumentar la vida útil de la maquinaria y evita, en caso de exceso de temperatura, una pérdida de intensidad lumínica. Además, su estructura está protegida contra las condiciones más adversas.
En cualquier caso, antes de decidirse lo mejor es consultar con profesionales en la materia, ya que, además de asesorar al cliente, también pueden orientarle en cuanto a materiales, duración, consumo, luminosidad, tamaño y normativas, siempre bajo el conocimiento exhaustivo que tienen del sector. El objetivo es conseguir el balance más óptimo entre la duración de la cruz y su consumo, amortizando la inversión inicial con la más óptima comunicación visual. En estos casos, los requisititos estéticos y funcionales se unen a las más avanzadas técnicas para conseguir un producto final de la máxima calidad.
En épocas de gran competitividad como la actual, la originalidad puede garantizar una imagen del negocio distinta a los demás, pero siempre con el cuidado de mantener la imagen de profesionalidad que va unida a este colectivo, en un mercado especialmente sensible para el cliente final.