El éxito o fracaso de una empresa puede depender de una tonalidad.
Atractivo, simple, práctico, único y adaptable. A la hora de poner en marcha un negocio debemos elegir muy bien nuestro color corporativo ya que está demostrado que algo aparentemente tan insignificante como puede ser una tonalidad puede dar al traste con el éxito de un negocio.
Para poner en marcha un proyecto empresarial el emprendedor debe tener definido claramente un plan de negocio, que tiene como primer objetivo dar de alta a la empresa, registrarse y pagar las correspondientes tasas e impuestos. A partir de ese momento ya puede comenzar a operar.
Sin embargo, montar un negocio con éxito no es tan fácil. Son muchos los aspectos que hay que decidir, entre ellos cuál será nuestro color corporativo. Es decir, aquel que nos va a identificar, que estará presente en nuestro logotipo, nuestros rótulos y carteles, nuestra papelería o nuestra señalización corporativa, tanto exterior como interior.
Los expertos ya han demostrado que cada color tiene una identidad propia, capaz de producir sensaciones en la persona que lo está observando. Las tonalidades de un logotipo, por ejemplo, influyen considerablemente en la persona que lo está observando de diversas maneras, según la identidad cultural, la edad o el género, entre otros factores. El color que define nuestra empresa será, por tanto, nuestra primera carta de presentación, ya que producirá un impacto inicial en nuestros clientes, consumidores o visitantes.
Una correcta distribución de las tonalidades es primordial. Debe ser armoniosa, evitando las combinaciones de mal gusto o que den una imagen desordenada, distorsionada, incongruente o molesta. Lo más importante es que se vea bien y para ello es necesario elegir una gama de colores que combinen y a la vez contrasten entre sí.
Por ejemplo, si usamos un fondo claro, nuestra letra debe ser oscura, y a la inversa. Los fondos con muchos colores o con un sólo color de alto contraste no son aconsejables, ya que las letras se confunden. En este sentido, hay que tener en cuenta que nuestro logotipo o los carteles de la compañía pueden ir situados en el exterior de nuestra fachada o en zonas aladañas, con lo que es necesario que las tonalidades faciliten completamente una rápida lectura.
Un rótulo es una técnica publicitaria muy eficaz cuando lleva un buen diseño. Para ello es fundamental que consiga la atención del público y comunique la información rápida y eficazmente, pero para ello no son necesarios ni muchos colores ni demasiadas imágenes, ya que podrían dificultar su visión. En general, los carteles en blanco y negro no son tan eficaces como los que incorporaran algún color, ya que tienen un impacto visual mucho más marcado. En este sentido, la tecnología juega a nuestro favor, porque en los últimos años la rotulación con leds, por ejemplo, permite multitud de colores que adaptan a nuestras necesidades.
Combinaciones acertadas
En un logotipo los colores deben resaltar las formas. Una buena combinación puede ser la de un color vibrante con un color no vibrante, ya que este contraste contribuye a provocar un importante impacto visual. También es necesario elegir colores definidos, no en degradación, y es que conveniente que la tonalidad se pueda formar con la combinación de magenta, amarillo, cian y negro, ya que éste es el sistema cromático habitual de las imprentas. Por otro lado, los logotipos con poca variedad cromática funcionan con mayor efectividad en Internet.
Cuando elija el color corporativo que definirá a su compañía debe dejar a un lado sus gustos personales. La elección de un color, que tiene siempre un significado relativamente estable, no puede basarse en un capricho, sino que debe remitir a un abanico coherente de significados, ya que será uno de los identificadores básicos que tendrá posteriormente su empresa y llevará implícito asociaciones con el entorno. Además, la utilización estandarizada de colores corporativos resulta imprescindible para que el programa de identidad corporativa de su compañía alcance consistencia y tenga coherencia.
Los colores son, probablemente, la forma de comunicación no verbal más poderosa que tenemos en nuestra mano. Nuestras mentes responden al color según nuestra propia experiencia y psicología, y también según unos valores culturales aprendidos. Nos lanzan, además, mensajes subliminales que dan forma a nuestros pensamientos. Por eso nos detenemos ante una luz roja y comenzamos la marcha cuando vemos una luz verde, o nos fijamos del color de determinados animales o plantas para discernir si se pueden tocar o comer.
Colores, significados y ejemplos
- Rojo: evoca intensidad y puede incluso llegar a aumentar la presión sanguínea. La marca de bebidas energéticas Red Bull lo utiliza en su logotipo.
- Rosa: nos recuerda al universo femenino, y combina inocencia y delicadeza. Mattel lo utiliza como logotipo de la muñeca Barbie.
- Naranja: contiene mucha fuerza y evoca diversión. El logotipo del canal Nickelodeon, dedicado al público infantil y juvenil, tiene esta tonalidad.
- Amarillo: es luminoso y muy visible, y transmite calidez. McDonald's lo utiliza en la "M" de su nombre junto al eslogan "I'm loving it!".
- Verde: normalmente está referido al medio ambiente. Es un color tranquilo y relajante. Los logotipos de reciclaje están casi siempre en este color.
- Azul: representa calma, autoridad, éxito y seguridad, y es, probablemente, el color más utilizado internacionalmente. IBM, por ejemplo, presenta su logo en azul.
- Morado o púrpura: lo encontramos en el ámbito de la educación y en otras ocasiones como referencia al lujo. La firma Hallmark lo utiliza en su logotipo, acompañado de una corona.
- Marrón: indica calidez y neutralidad, y aunque para muchos es un color aburrido o conservador, lo cierto es que también puede ser utilizado como un punto de distinción. El logotipo de UPS está en esta tonalidad.
- Negro: significa ausencia de color, por lo que resulta muy útil para transmitir autoridad y elegancia. El logotipo de James Bond 007 es negro, por ejemplo.
- Gris: es un tono neutral y para muchos frío, pero resalta con otros colores. La marca Swarovski utiliza un cisne gris para transmitir una idea de sobriedad y elegancia.
- Blanco: transmite sensación de pureza e inocencia. El centro de desarrollo personal Nagual, por ejemplo, resalta en blanco la figura de su logotipo.